Revista Científica
Vol. 17. No. 28, p. 28-32 / mayo 2017

ISSN 1998-8850
URL: http://lacalera.una.edu.ni
DOI: https://doi.org/10.5377/calera.v17i28.6366
correo: lacalera@ci.una.edu.ni

gestión educativa

Estilos de aprendizaje de docentes: oportunidad para la mejora de la enseñanza –aprendizaje en la Universidad Nacional Agraria, Managua, Nicaragua

Teacher learning styles: opportunity to improve teaching - learning at National Agrarian University, Managua, Nicaragua

César Aguirre Jiménez

Facultad de Recursos Naturales y del Ambiente - UNA

RESUMEN

El estudio se desarrolló con docentes de la Facultad de Recursos Naturales y del Ambiente - Universidad Nacional Agraria, bajo el supuesto que el conocimiento de los estilos de aprendizaje de la comunidad educativa permite generar información clave que puede contribuir a mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje. La metodología incluyó el análisis del contexto y el diagnóstico de los estilos de aprendizaje de docentes voluntarios de FARENA, utilizando el Cuestionario Honey – Alonso de Estilos de Aprendizaje. Los resultados indican el perfil de estilos de aprendizaje de la comunidad docente es Teórico, Pragmático, Activo y Reflexivo, lo cual indica que utilizan procesos y estrategias particulares para obtener, procesar, comprender y poner en práctica una información. Dado que la evidencia señala que los mejores docentes usan los cuatro estilos en una escala alto; es deseable que se hagan esfuerzos para perfeccionar el uso de dichos estilos. En la medida que las y los docentes dominen con propiedad los cuatro estilos, podran contribuir a mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje, y serán capaces de enseñar a la población estudiantil el cómo potenciar sus estilos de aprendizaje.
Palabras clave: estilos de aprendizaje, docentes, universidad

ABSTRACT

The study was developed with teachers from the Faculty of Natural Resources and Environment - Universidad Nacional Agraria, under the assumption that knowledge of the learning styles of the educational community allows generating key information that can contribute to improving the teaching - learning processes. The methodology included the analysis of the context and the diagnosis of the learning styles of volunteer teachers of FARENA, using the Honey - Alonso Questionnaire of Learning Styles. The results indicate the profile of learning styles of the teaching community is Theoretical, Pragmatic, Active and Reflective, which indicates that they use particular processes and strategies to obtain, process, understand and put into practice an information. Since the evidence indicates that the best teachers use the four styles on a high scale; It is desirable that efforts be made to improve the use of such styles. To the extent that teachers properly master the four styles, they can contribute to improving the teaching - learning processes, and will be able to teach the student population how to enhance their learning styles
Keywords: Learning styles, teachers, university

A lo largo del desarrollo de la sociedad los seres humanos han desarrollado diferentes formas de aprendizaje; la singularidad de aprender utilizando diversos medios y procedimientos, ha dado a paso a variadas concepciones sobre el cómo aprenden las personas. En palabras de Biggs (2005, pág. 28), “el aprendizaje es una forma de interactuar con el mundo. A medida que aprendemos, cambian nuestras concepciones de los fenómenos y vemos el mundo de forma diferente. La adquisición de información en sí no conlleva ese cambio, pero nuestra forma de estructurar esa información y de pensar con ella sí lo hace”.

En los nuevos escenarios que favorecen el aprendizaje autónomo es fundamental contar con estrategias que ayuden a afrontar de mejor manera esta tarea, una de ellas es los estilos de aprendizaje. Según Alonso, Gallego y Honey (s.f.), entre los escritores más citados referentes a las estrategias de aprendizaje se destaca David Kolb (1984); éste plantea el aprendizaje como un ciclo de cuatro fases: actuar (búsqueda de información), reflexionar (acerca de la información), teorizar (se integra en una teoría) y experimentar (poner en práctica), y en dependencia de los resultados alcanzados se puede diseñar una nueva acción. Por su parte Alonso y Gallego (2010), plantean que las fases del aprendizaje de Kolb podrían desarrollarse como competencias necesarias para el estudio, el trabajo y la vida: buscar información, ante la mayor cantidad y de fuentes diferentes; saber analizarla, para estudiar y profundizar los diferentes matices de la información; estructurarla, para sintetizarla e integrarla a la existente; aplicarla, para ponerla en práctica, construir conocimiento.

La mayoría de investigaciones sobre estilos de aprendizaje se refieren al diagnóstico en la comunidad estudiatil. No obstante, tal como sugiere Borrero (2012), existe el desafío de estudiar los estilos de aprendizaje del maestro y si éste es capaz o no de enseñar con estrategias diferentes a su estilo particular.

Por otro lado, la UNA se encuentra en un proceso de transitar desde un modelo de enseñanza centrado en el docente hacia un modelo centrado en el desarrollo integral de los estudiantes. Sin embargo, existe el desafío de mejorar el proceso educativo. Tal como señala el Informe de Autoevaluación 2013-2015 (UNA, 2015), al respecto del grado de satisfacción de la metodología de enseñanza - aprendizaje, “en promedio el 69% de los estudiantes y el 91% de docentes mostraron satisfacción por la metodología. La valoración de los aspectos: aprendizaje en grupo, participación activa, vinculación de la teoría con el contexto, investigación aplicada, fomento de actitudes y valores positivos, teoría-práctica y evaluación obtuvieron por parte de docentes y estudiantes valoración mayor al 60%, exceptuando relación entre la teoría y la práctica que fue evaluada por los estudiantes con el 50%”.

Estos resultados llevaron a pensar que, pese a los esfuerzos institucionales para transitar hacia un nuevo modelo educativo, se requiere mayor información respecto a las preferencias en el aprendizaje de docentes y estudiantes. En este sentido, la presente investigacion pretende brindar información acerca de los estilos de aprendizajes de docentes de la FARENA, que sirva de base para que la comunidad docente diseñe nuevas estrategias de enseñanza – aprendizaje, y para promover cambios de actitud de la comunidad educativa hacia las transformaciones que demanda la educación en el siglo XXI.

MATERIALES Y MÉTODOS

La perspectiva de investigación empleada fue el estudio de caso, en vista que se busca caracterizar los estilos de aprendizaje de docentes de una Facultad, para de ahí derivar información que indique la viabilidad de aplicar el enfoque en otras Facultades de la UNA. Se trató de un estudio de caso exploratorio-descriptivo, por medio del cual se caracterizó los estilos de aprendizaje utilizados por profesores de FARENA- UNA. El instrumento utilizado fue el Cuestionario Honey – Alonso de Estilos de Aprendizaje (CHAEA), debido a que es uno de los más utilizado en estudios similares en universidades iberoamericanas. Participaron 31 docentes (equivalente al 70 % del total): 20 hombres y 11 mujeres, pertenecientes a tres departamentos académicos: Manejo de Bosques, Gestión Ambiental y Manejo de Cuencas.

Una vez recopilados los cuestionarios CHAEA, se procedió a la elaboración de base de datos, para su posterior procesamiento y análisis estadístico. La puntuación (+ o -) de cada cuestionario se transcribió en una hoja de cálculo del Programa Excel. Para identificar las tendencias del comportamiento de uso de los estilos de aprendizaje, se utilizó la estadística descriptiva; el programa Infostaf 2009 se utilizó en el análisis de la media y la varianza de los datos. Los gráficos se generaron mediante los programas Excel y Sigmaplot 12, lo cual permitió reflejar los resultados de manera visual y más resumida. Los resultados se presentan en tablas de salida y graficas de barras.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Estilos de aprendizaje de las y los docentes de FARENA. El análisis estadístico indica que la media del uso de los estilos de aprendizaje por la comunidad docente de FARENA participante en el estudio (31 docentes, equivalente al 70% del total), varía según los departamentos académicos: en el Departamento de Manejo de Cuencas (DMC) usan los estilos activo y reflexivo en una escala moderada y los estilos teórico y pragmático en una escala alto (ver figura 1); en el Departamento Manejo de Bosque (DMB) tienden a usar los cuatro estilos en una escala moderada; y en el Departamento de Gestión Ambiental (DGA) usan los estilos activo reflexivo y pragmático en una escala moderada, y el reflexivo en una escala baja. Sin embargo, el análisis de varianza indica diferencias significativas por estilo de aprendizaje (p, 0.0477), profesión (p, 0.0456), departamento académico a que pertenecen (p, 0.0602) y edad (p, 0.0482); pero, no hay diferencias por sexo (p, 0.5344).

Este resultado difiere de estudios realizados en el ámbito universitario, que refi eren una predominancia del uso de los estilos refl exivo y teórico. Por ejemplo, Coloma et al. (2008), encontraron en un estudio similar con 101 docentes de la Pontifi cia Universidad Católica del Perú, la predominancia del uso de los estilos refl exivo y teórico, y en menor medida los pragmáticos y activos. En lo que sí hay coincidencia con dicho estudio, es que no se encontró signifi cancia entre el sexo de las y los docentes y sus estilos de aprendizaje. No obstante, Santizo, García y Gallego (2008), refi eren que los resultados obtenidos en el estudio de profesores y de alumnos del Colegio de Posgraduados (México) son muy similares, siendo las preferencias moderado en los Estilos de Aprendizaje Activo, Refl exivo y Pragmático, y alto en el Estilo de Aprendizaje Teórico.

En cuanto a las diferencias en la preferencia de uso de los estilos de aprendizaje según la profesión, se encontró signifi cancia en datos de docentes con las profesiones: química, biología, ecología, recursos naturales, agronomía con mención en suelos y agua; pero, no se aprecia diferencias en docentes que cursaron agronomía y agronomía con mención forestal. Esto puede estar relacionado con la complejidad de los fenómenos de las disciplinas que estudiaron y de las asignaturas que imparten.

En los tres departamentos académicos hay docentes que usan los cuatro estilos de aprendizaje en la escala alto. No obstante; resalta que en los departamentos Manejo de Cuencas y Manejo de Bosque hay un grupo de docentes que usan los estilos teórico y pragmático en la escala alto; al parecer esto se relaciona con el tiempo de involucramiento en actividades de investigación-extensión.

En cuanto a la relación con las edades, docentes de menor edad (30 años) usan los estilos activo y pragmático en escala alto; en cambio, el de mayor edad (56) usa los estilos teórico y pragmático en escala alto. Se puede decir que docentes jóvenes con más energía y por ser nativos digitales que acceden a una mayor cantidad de información, tienden a ser creativos y llevan las ideas a la práctica. Por su parte, parece que la experiencia que brinda los años de ejercicio académico, facilita que las teorías se lleven a la práctica.

Por otro lado, aunque la variable nivel académico no fue considerada en el estudio, al perecer no hay relación entre la preferencia en el uso de los estilos de aprendizaje y el título o grado académico. Esto coincide con el estudio de Coloma et al., (2008), ya que en su estudio no encontraron diferencias signifi cativas entre el grado o título (bachiller, maestro o doctor) que poseen los docentes y los estilos de aprendizaje.

Cualidades que caracterizan los estilos de aprendizaje de docentes de FARENA. De acuerdo con las preferencias marcadas (mayores al 70 %) por las y los docentes en los CHAEA, los rasgos que caracterizan los estilos de aprendizaje pueden apreciarse en el cuadro 1.

Recomendaciones para mejorar los estilos de aprendizaje de docentes de FARENA. Considerando que el valor medio en el uso de los cuatro estilos de aprendizaje corresponde a la escala moderado, y la evidencia señala que los estilos de los docentes influyen en sus estilos de enseñanza y que los mejores docentes usan los cuatro estilos en una escala alto, es deseable que la comunidad docente de FARENA haga esfuerzos para perfeccionar el uso de dichos estilos. Es de esperarse que, si las y los docentes dominan con propiedad los cuatro estilos podrían ser capaces de enseñar a la población estudiantil el cómo potenciar sus estilos de aprendizaje, contribuyendo así a mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje en la Facultad. A continuación se presenta una lista de recomendaciones para potencias los estilos de aprendizaje de las y los docentes, elaborada a partir de lo propuesto por Coloma et al. (2008).

CONCLUSIONES

El diagnóstico de los estilos de aprendizaje de la comunidad docentes de la FARENA permitió conocer las formas preferentes de aprender. El perfil de estilos de aprendizaje de docentes es Teórico, Pragmático, Activo y Reflexivo, lo cual indica que utilizan procesos y estrategias particulares para obtener, procesar, comprender y poner en práctica una información. Hay docentes que usan en escala alto dos o tres estilos de aprendizaje, pero la mayor proporción los usa en escala moderada. Por tanto, hay oportunidad para que puedan utilizar sus puntos fuertes y trabajar para desarrollar los estilos que utilizan en escala baja y moderada.

Dado que la evidencia señala que los mejores docentes usan los cuatro estilos en una escala alto; es deseable que las y los docentes de FARENA haga esfuerzos para perfeccionar el uso de dichos estilos. En la medida que la comunidad docente domine con propiedad los cuatro estilos, podrá contribuir a mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje y será capaz de enseñar a la población estudiantil el cómo potenciar sus estilos de aprendizaje.

La educacion en el siglo XXI demanda que las y los docentes dominen nuevos conocimientos y enfoques sobre cómo aprenden las personas. Los avances en neurociencia, psicología educativa y neuropsicología del aprendizaje dan la oportunidad de incorporar nuevos conocimientos, herramientas y enfoques para mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje; una vía puede ser mediante la teoría de los estilos de aprendizaje

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Alonso, C; Gallego, D. 2010. Los estilos de aprendizaje como competencias para el estudio, el trabajo y la vida. Estilos de Aprendizaje, 6(6), 4-22.

Alonso, C; Gallego, D; Honey, P. (s.f.). Los estilos de aprendizaje: procedimientos de diagnósticos y mejora. Mensajero. Bilbao, España. Bilbao: Mensajero.

Borrero, W. 2012. Los estilos de aprendizaje en estudiantes universitarios: estado del arte y desafíos. In Estilos de aprendizaje: investigaciones y experiencias: [V Congreso Mundial de Estilos de Aprendizaje], Santander, 27, 28 y 29 de junio de 2012. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4665796

Biggs, J. 2005. Calidad del aprendizaje universitario. Madrid: Narcea ediciones. Coloma, C; Manrique, L; Revilla, D; Tafur, R. 2008. Estudio descriptivo de los estilos de aprendizaje de docentes universitarios. Estilos de Aprendizaje, 1(1), 124-142.

Feldman, R. 2005. Psicología con aplicaciones en países de habla hispana. (6ta. ed.). México: McGraw-Hill/Interamericana Editores, S.A. de C.V.

Kolb, D. 1984. Experiential learning: Experience as the source of learning and develoment. Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice-Hall.

Santizo, J; García, J; Gallego, D. 2008. Dos métodos para la identificación de diferencias de Estilos de Aprendizaje entre estudios donde se ha aplicado el CHAEA. Estilos de Aprendizaje, 1(1), 28-42. UNA (Universidad Nacional Agraria, NI). 2015. Informe de autoevaluación institucional 2013-2015. Managua, NI.

Recibido: 19 de enero 2016
Aceptado: 30 de abril del 2017